Servicios

Ingeniería de Mantenimiento

Sobre la ingeniería de mantenimiento

Si bien la ingeniería y la gestión del mantenimiento tienen objetivos o metas similares, es importante constatar que el entorno en que ambas operar difiere notablemente.

De manera más específica, la ingeniería de mantenimiento es una función analítica, cuyo desarrollo debe ser por tanto metódico y dotado de una alta premeditación.

Por el contrario, la gestión del mantenimiento se realiza normalmente en adversas circunstancias y con alto nivel de estrés, teniendo como objetivo prioritario la inmediata restitución de los equipos a sus condiciones de operación, utilizando para ello los recursos disponibles.

Según el informe AMPC 706-132 (1075), la ingeniería de mantenimiento debe contribuir al logro de los siguientes debe contribuir al logro de los siguientes objetivos:

  • Mejorar la operaciones de mantenimiento.
  • Reducir la cantidad y frecuencia del mantenimiento.
  • Reducir los efectos de la complejidad de los sistemas.
  • Reducir el nivel de especialización técnica en mantenimiento referido al personal.
  • Reducir la cantidad de los aprovisionamientos.
  • Optimización de la frecuencia y cantidad del mantenimiento preventivo a realizar.
  • Mejorar y asegurar la máxima utilización de las instalaciones de mantenimiento.
  • Resumiendo, mejorar la organización del mantenimiento.

La figura del ingeniero/encargado de mantenimiento

Desde hace más de una década, el ingeniero/encargado de mantenimiento, se ha convertido en una figura fundamental del mantenimiento moderno. Según Furlanetto (1991), las funciones del ingeniero/encargado de mantenimiento actual pueden sintetizarse en los siguientes apartados:

• Proyectar el mantenimiento.
• Promover la mejora continua y la formación en mantenimiento.

El significado del primer apartado, proyectar el mantenimiento, está ligado sobre todo a escoger el enfoque más conveniente para el mantenimiento de una determinada instalación, en relación a los objetivos fijados de fiabilidad, disponibilidad, mantenibilidad, costes, etc. (objetivos estratégicos de la organización).

Significa, por tanto, determinar para cada equipamiento o activo, y en función de las consecuencias que origina su fallo sobre la instalación general, cuáles deben ser: su tasa admisible de fallo, su mantenibilidad requerida y proyectar los instrumentos y recursos necesarios para lograr lo anterior.

El segundo apartado, promover la mejora continua y formación, tiene que ver con mejorar el mantenimiento futuro de las instalaciones. Son éstas tareas más costosas de sistematizar, ya que requieren de una alta sensibilidad de la organización en la recepción de todas aquellas ideas innovadoras que puedan aparecer y que contribuyan a la mejora de la eficacia y eficiencia del mantenimiento.

En ingeniero/encargado del mantenimiento, debe ser en este sentido, punto de referencia de la empresa, principal promotor de la formación continua y de la sensibilización sobre la problemática de mantenimiento.

Industria

Proyectando sistemas eficaces de producción

El término seguridad de funcionamiento expresa un concepto general que engloba al conjunto de propiedades utilizadas para describir la disponibilidad de un sistema de producción y los factores que lo condicionan: fiabilidad, mantenibilidad y logística de mantenimiento.

En primer lugar, la fiabilidad se define como la aptitud de un equipamiento para realizar una función requerida, en unas condiciones dadas de empleo y mantenimiento, durante un intervalo de tiempo dado.

Esto significa que sin el adecuado mantenimiento, las previsiones de fiabilidad de los equipos no se cumplen. Circunstancia que muchas veces no es tenida en cuenta en la industria.

En segundo lugar, la mantenibilidad de un equipamiento se define como su aptitud, para ser mantenido o restituido a un estado en el que pueda realizar una función requerida.

Mientras que la fiabilidad y la mantenibilidad hacen referencia a aptitudes propias de los equipamientos o sistemas, inherentes a los mismos, la logística de mantenimiento tiene que ver con aspectos organizativos.

Las anteriores definiciones nos enseñan cómo el mantenimiento condiciona la eficacia de los sistemas productivos y éste debería considerarse como un aspectos estratégico y crucial para obtener una ventaja competitiva de la empresa, de los productos y servicios suministrados.

Además, estas definiciones nos enseñan la importancia que tiene considerar el mantenimiento de un equipamiento, no sólo en su fase de operación sino fundamentalmente en la fase de preparación del mismo (concepto, diseño, fabricación, montaje y puesta a punto) que es cuando se condicionan su fiabilidad y mantenibilidad, y por tanto se compromete la gran mayoría del coste de su ciclo de vida.